TEXTURA
La textura y suavidad de la alfombra es muy importante para la piel del bebé. Si se aumenta la comodidad, el bebé pasará más tiempo boca abajo, apoyará las rodillas y muñecas sin rozaduras y el tiempo de gateo será mayor.
¿Qué materiales son los más indicados en cuanto a suavidad para la piel?
Apuesta por las fibras naturales. El algodón es un tejido muy adecuado para alfombras de bebés, ya que es un tejido que se caracteriza porque no se apelmaza ni acumula electricidad estática, se puede lavar, resiste al calor y tiene gran absorbencia.
También la lana es un tejido natural apropiado, en este caso, para utilizar durante los meses de invierno. Sin embargo, debes tener en cuenta que las alfombras de lana pueden soltar pelusa al estrenarlas y son más difíciles de limpiar.
No son recomendables las fibras vegetales como el coco, sisal, yute… su textura no es la más aconsejable para pasar horas sentado en ellas. Aunque actualmente existen alfombra cuya composición mezcla el yute con vinilo o con algodón dándole más suavidad.
Las fibras sintéticas son muy elásticas, ligeras, y especialmente resistentes al desgaste y muy fáciles de limpiar. Entre las más utilizadas están nylon, poliéster, acrílico y polipropileno. El tejido debe ser suave y agradable, pero también resistente y duradero para soportar el continuo trajín de los juegos y el aspirador.
Otra opción son las alfombras vinílicas, son muy fáciles de limpiar, resistentes al desgaste y aislantes del frío del suelo, así como las típicas piezas de foam. La diferencia entre estas dos es que hoy en día podemos encontrar diseños muy bonitos en alfombras vinílicas y en foam no encontramos tanta variedad de diseños.

LIMPIEZA
⊗ Seguramente hemos oído que las alfombras pueden ser un foco de infección ya que se acumulan en ellas los ácaros. La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) aconsejó evitar su uso en niños, así como las moquetas.
Sin embargo, es muy importante ofrecer un suelo confortable a los bebés para su correcto desarrollo, así que la alfombra que elijamos debe facilitar su limpieza frecuente para evitar la presencia de ácaros y bacterias y eliminar las frecuentes manchas que pueden aparecer con el uso de los niños.
¿Qué alfombras pueden lavarse con facilidad?
Las que son 100% algodón pueden meterse en la lavadora si las dimensiones te lo permiten. Lorena Canals es pionera en el diseño de alfombras lavables para cuartos infantiles. Sin embargo, otras alfombras de pelo suelen ser mezclas de urdimbre de algodón con otro material que no permite el lavado en casa y deben llevarse a tintorería, por lo tanto asegúrate de comprobar la composición de la alfombra antes de adquirirla.
Las alfombras de lana suelen necesitar tintorería y limpieza en seco, es cierto que podemos pasar la aspiradora a menudo para los ácaros pero para las manchas y una limpieza más profunda necesitamos de un profesional.
Las alfombras de plástico PVC si que se pueden lavar en lavadora hasta 30º, como las de NordickNest, mientras que para las vinílicas necesitas un aspirador de cepillo giratorio para absorber la suciedad que queda entre las fibras, aunque hay otras que se limpian fácilmente de la misma forma que se limpia el suelo, se barre y friega con los productos habituales de limpieza como las alfombras vinílicas de Estrellita la Valiente.
Actualmente también encontrarás alfombras de material PET, este material esta hecho con fibras recicladas y es muy resistente al desgaste. Además la mayoría de ellas son lavables en lavadora a 40º en ciclo delicado. O puedes optar por alfombras con funda desenfundable que se puede lavar en lavadora como las de Sleepa.
Las de yute y sisal no son nada recomendables ya que no son fácilmente limpiables. No se recomienda mojarlas ya que se decoloran y deforman y solo se puede pasar puntualmente aspiradoras de sólo succión.
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